3-004

Si amáis a los que os aman,
¿qué mérito tenéis?.
Si saludáis tan solo
a quienes os saludan,
¿qué hacéis de especial?.

Vosotros sed perfectos,
como perfecto es Dios.
Quien no va más allá de la mediocridad,
ni mejora su mundo,
ni se alza más allá de su calcaño…

La perfección no es un privilegio,
es un imperativo.

 

Con la voz del P. Gago:

(Por cortesía de Mari Cruz Castuera)