3-018

Los que traman el mal
respiran amargura.
Los que aconsejan la paz
tienen la alegría.

El primer beneficio del pacífico
es el sosiego interior.
La consecuencia inmediata del mal querer,
es la amarga violencia del alma.

Según tus pensamientos e intenciones,
así serán tus actos.
Por eso es importante revisar
el aliento del alma.

¿Qué respiras? ¿Amor, o despecho?

 

Con la voz del P. Gago:

(Por cortesía de Mari Cruz Castuera)