3-016

La crispación nos rodea.

Estamos todos contagiados
de irritabilidad y de acritud.
Creemos que todos nos acosan,
que el hombre es un lobo para el hombre.
Así no se puede vivir.

La condición social que nos caracteriza,
arranca del respeto y del aprecio
que unos a otros nos debemos.

La vida de los hombres
no es una selva de feroces animales.
Es una plaza de amigos,
es el hogar anchuroso
de millones de hermanos.

 

Con la voz del P. Gago:

(Por cortesía de Mari Cruz Castuera)