3-072

Vestíos de bondad,
de humildad, de dulzura,
de comprensión y de misericordia
.

Sobrellevaos mutuamente,
perdonaos cuando tengáis

contra alguien cualquier queja.

Si Dios os ha perdonado,
haced vosotros lo mismo.
Pues que si no lo hacemos,

tampoco encontraremos su perdón.

¡Es tan grata la vida
en ese clima suave de bondad,
de perdón y de dulzura…!

 

Con la voz del P. Gago:

(Por cortesía de Mari Cruz Castuera)

3-078

No te cebes en el error ajeno,
ni te rías del pecado de tu hermano.
Que ese error y ese pecado,
llevan, también, las huellas y la marca

de tu nombre y tu apellido.
No eres tan bueno como acaso piensas,

ni tan limpio que jamás hayas pecado.

Si pediste compasión en tu caída,
otórgala sin límites.
Nadie es mejor que nadie.

Sabemos cada uno,
cuantas y cuáles son nuestras flaquezas.

 

Con la voz del P. Gago:

(Por cortesía de Mari Cruz Castuera)

3-088

Una multitud inmensa,
en maratón de bondad,
llegó triunfante a la meta
tras cubrir, con fatiga y esperanza,
el largo recorrido de la vida.

Sabían que al final estaba Dios.
Y salvaron ágilmente las barreras del mal,
de las dudas, o del abatimiento.

Viven por siempre,
en la apoteosis de la Gloria,
porque lucharon y sufrieron
con el gozo de los hijos de Dios.

Ellos son, todos los Santos.

 

Con la voz del P. Gago:

(Por cortesía de Mari Cruz Castuera)